El nuevo acueducto El Cuchillo II, una de las obras hidráulicas más importantes para garantizar el abasto de agua en Nuevo León, estará a cargo de 14 empresas locales entre constructoras, proveedoras de tubería y fabricantes de bombas. En conjunto, el proyecto tendrá una inversión aproximada de 8 mil 443 millones de pesos, financiados con recursos federales y estatales.
De las empresas seleccionadas, 10 son constructoras, 3 proveedoras de tubería y 1 fabricante de bombas. La designación fue realizada por un consejo conformado por la Comisión Nacional del Agua (Conagua), el Gobierno de Nuevo León y la Cámara de la Industria de Transformación (Caintra).
Las constructoras concentrarán una inversión de 4 mil 361 millones de pesos, distribuidos entre compañías como Garza Ponce, Maiz Mier, Arendal, Tordec, Recsa, Cosene, Dycusa, Hércules, Locsa y Java. Además, se destinarán 382 millones de pesos adicionales para la supervisión, gestión y obras complementarias, lo que eleva el monto total a 4 mil 743 millones, cubiertos por el gobierno federal.
En cuanto a la fabricación de tubería, las empresas Tubacero, Villacero y Tubac serán las encargadas de proveer el material, con una inversión estatal de 3 mil 300 millones de pesos.
Por su parte, Ruhrpumpen será responsable del suministro de bombas verticales y horizontales, con un presupuesto estimado de 400 millones de pesos.
De acuerdo con Juan Ignacio Barragán, director de Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey (SADM), los trabajos de excavación y construcción de las plantas de bombeo comenzarán de inmediato, mientras que la entrega de la tubería se prevé dentro de cuatro meses, y el equipo de bombeo en seis meses.
El acueducto contará con un diámetro de 84 pulgadas, una longitud de 100 kilómetros y cinco estaciones de bombeo.
La Conagua será responsable de los estudios técnicos, el proyecto ejecutivo y la manifestación de impacto ambiental junto con la Semarnat, mientras que el gobierno estatal se encargará de la adquisición de materiales, el manejo de terrenos y la liberación de derechos de vía.
Finalmente, la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) supervisará todas las fases de construcción.
